- El 2 de junio es la fiesta nacional de Italia y conmemora el referéndum institucional del 2 y 3 de junio de 1946, cuando el país eligió la república frente a la monarquía.
- Fue la primera votación nacional en la que participaron las mujeres italianas, tras el decreto del 1 de febrero de 1945.
- Según el archivo histórico del Ministerio del Interior votaron 24.946.878 personas sobre 28.005.449 electores: 12.718.641 por la república y 10.718.502 por la monarquía.
- El mismo día se eligió la Asamblea Constituyente, que redactó la Constitución en vigor desde el 1 de enero de 1948.
- Hoy la jornada incluye la ceremonia en el Altare della Patria, el desfile por los Fori Imperiali y el vuelo de las Frecce Tricolori, con museos estatales gratuitos.
- Los consulados italianos de América Latina celebran la fecha: para los descendientes es la cita anual de la comunidad.
- Es feriado pleno: oficinas públicas, bancos y escuelas permanecen cerrados.
En junio de 1946 casi veinticinco millones de italianos entraron en una cabina electoral para decidir qué forma debía tener su país. Eligieron la república. El 2 de junio recuerda aquel día y la pregunta que lo atravesaba: quiénes queremos ser.
La Festa della Repubblica (la Fiesta de la República italiana) es la fiesta nacional de Italia y se celebra cada año el 2 de junio. Conmemora el referéndum institucional del 2 y 3 de junio de 1946, cuando los italianos escogieron la república en lugar de la monarquía. No recuerda una batalla ganada, sino una decisión tomada en las urnas, en la primera votación verdaderamente universal de la historia italiana. Por eso habla de identidad antes que de instituciones, y por eso llega también a los millones de personas de origen italiano que llevan el nombre del país lejos de sus fronteras.
¿Qué se conmemora el 2 de junio?
El 2 de junio conmemora la elección de Italia de convertirse en república en 1946. Los días 2 y 3 de aquel mes los italianos acudieron a las urnas para un referéndum institucional con una pregunta simple y definitiva: mantener la monarquía de la Casa de Saboya o fundar una república.
Las mismas jornadas sirvieron para elegir la Assemblea Costituente (la Asamblea Constituyente), el órgano encargado de redactar la nueva constitución. Fue la primera votación nacional en la que participaron las mujeres italianas. El derecho al voto femenino se había reconocido por decreto el 1 de febrero de 1945, y las mujeres ya habían votado en las elecciones municipales de la primavera de 1946.
2 de junio en Italia: las cifras oficiales del referéndum
Los números están publicados en el archivo histórico de las elecciones del Ministerio del Interior italiano y conviene citarlos tal como aparecen allí, porque circulan varias versiones ligeramente distintas. La tabla siguiente resume el resultado nacional del referéndum institucional.
| Dato | Valor oficial |
|---|---|
| Electores | 28.005.449 |
| Votantes | 24.946.878 (89,08 %) |
| Papeletas válidas | 23.437.143 |
| República | 12.718.641 (54,27 %) |
| Monarquía | 10.718.502 (45,73 %) |
La proclamación oficial del resultado llegó el 10 de junio de 1946 a cargo de la Corte de Casación. Tres días después, el 13 de junio de 1946, el último rey de Italia, Humberto II de Saboya, dejó el país rumbo a Portugal. Detrás de las cifras hay una fractura geográfica nítida: el Norte votó mayoritariamente por la república, mientras el Sur se inclinó por la monarquía. En ese sentido, el 2 de junio es también la fotografía de un país que se recomponía alrededor de una decisión compartida.
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 1 de febrero de 1945 | Se reconoce el derecho de voto a las mujeres italianas (Decreto n.º 23/1945) |
| Primavera de 1946 | Las mujeres votan por primera vez, en elecciones municipales |
| 2 y 3 de junio de 1946 | Referéndum institucional: república o monarquía |
| 10 de junio de 1946 | La Corte de Casación proclama el resultado oficial |
| 13 de junio de 1946 | Humberto II de Saboya abandona Italia |
| 1 de enero de 1948 | Entra en vigor la Constitución de la República italiana |
¿Por qué el 2 de junio habla de identidad y no solo de instituciones?
El 2 de junio habla de identidad porque marca el momento en que Italia eligió su propia forma de gobierno después del fascismo y de la Segunda Guerra Mundial. No fue una decisión impuesta desde arriba: fue el resultado de un voto popular, el primero verdaderamente universal de la historia italiana.
Todo lo demás nació de aquel referéndum. La Asamblea Constituyente elegida en esos días trabajó más de un año y medio y produjo la Constitución de la República italiana, en vigor desde el 1 de enero de 1948. Celebrar el 2 de junio es celebrar el acta de nacimiento de ese marco de derechos y deberes, el mismo que hoy regula la residencia, la sanidad, la escuela y el trabajo de quien se instala en el país.
Tres fiestas civiles que conviene no confundir
El calendario italiano tiene tres grandes fechas cívicas y suelen mezclarse. El 25 de abril es la Liberación, que recuerda el final de la ocupación nazifascista en 1945. El 4 de noviembre es el Día de la Unidad Nacional y de las Fuerzas Armadas, ligado al fin de la Primera Guerra Mundial en 1918. El 2 de junio es la única de las tres que celebra una elección hecha en las urnas: no una victoria militar, sino una decisión cívica.
¿Cómo se celebra el 2 de junio en Italia?
El 2 de junio se celebra en Roma con una ceremonia oficial y un desfile, mientras los museos estatales de todo el país abren de forma gratuita. La jornada sigue un ritmo consolidado desde hace décadas: el presidente de la República pasa revista al despliegue, acompañado por las más altas magistraturas del Estado. No es un rito ininterrumpido: el desfile se suspendió en 1976 por el terremoto de Friuli, entre 1978 y 1982 por austeridad, y en 2020 y 2021 por la pandemia.
Por la mañana, el presidente deposita una corona de laurel en el Altare della Patria (el Altar de la Patria) en homenaje al Soldado Desconocido. Después, un desfile militar recorre la Via dei Fori Imperiali (los Foros Imperiales) con unidades de las Fuerzas Armadas, cuerpos civiles del Estado, bandas y banderas. Para cerrar, las Frecce Tricolori (la patrulla acrobática nacional) sobrevuelan el centro de Roma dejando una estela verde, blanca y roja.
| Momento | Qué ocurre |
|---|---|
| Por la mañana | Corona de laurel en el Altare della Patria |
| A continuación | Desfile militar por la Via dei Fori Imperiali |
| Para cerrar | Vuelo de las Frecce Tricolori sobre el centro de Roma |
| Todo el día | Entrada gratuita a museos estatales y parques arqueológicos |
Cómo asistir al desfile y qué está cerrado ese día
Para ver el desfile desde las tribunas de la Via dei Fori Imperiali hace falta acreditación a través de la plataforma del Ministerio de Defensa (eventi.difesa.it); el resto del público sigue el recorrido desde las zonas habilitadas. Ese mismo día abren gratis los museos estatales y los parques arqueológicos, y los jardines del Quirinale (el palacio presidencial) se abren tradicionalmente a las visitas.
Una nota práctica para quien viaje o ya viva en Italia: el 2 de junio es feriado pleno. Las oficinas públicas, los bancos y las escuelas están cerrados, y muchos comercios aplican horario festivo. Cuando la fecha cae cerca de un fin de semana suele convertirse en un puente, que en italiano se llama ponte. Si tiene una cita en el comune (el ayuntamiento italiano) o un trámite pendiente en esos días, conviene comprobarlo con antelación: es un detalle menor que sin embargo descoloca a quien acaba de llegar y todavía no maneja el calendario local.
¿Cómo se vive el 2 de junio en los consulados italianos de América Latina?
Fuera de Italia, el 2 de junio es el día en que la pertenencia se vuelve visible aunque medien un océano y varias generaciones. La fiesta no se celebra solo en Roma: la red diplomática italiana la lleva a todos los continentes, y en América Latina esa red es especialmente densa, porque densa fue la emigración que la originó.
En Buenos Aires, Montevideo, São Paulo, Caracas, Santiago, Lima o Ciudad de México, los consulados generales y los Institutos Italianos de Cultura (Istituti Italiani di Cultura) organizan recepciones, conciertos y actos abiertos a la comunidad. En Buenos Aires, por ejemplo, la celebración se ha realizado en el Teatro Coliseo, con un concierto que se ha vuelto tradición. Suelen participar también las asociaciones regionales —los Comites y los círculos de calabreses, sicilianos, vénetos, friulanos— que en muchas ciudades latinoamericanas siguen siendo el tejido real de la vida italiana en el extranjero.
Hay una coincidencia histórica que hace este vínculo particularmente estrecho. La Italia republicana nació en 1946, justo en los años en que millones de italianos partían hacia América y Australia. Muchos emigrantes dejaron atrás una monarquía y se enteraron a distancia de que se habían convertido en ciudadanos de una república. Sus descendientes —italoargentinos, italobrasileños, italovenezolanos, italouruguayos— llevan hoy aquel giro en su apellido y en sus documentos.
Si la fecha le encuentra pensando en volver al país de sus abuelos, acompañamos la mudanza completa: residencia, sanidad, vivienda y llegada al comune.
Por eso las celebraciones consulares no son simples recepciones. Para quien tiene raíces italianas son ocasiones para recuperar un fragmento de historia familiar, y a menudo el punto de partida de una búsqueda más profunda, hasta que reaparecen un bisabuelo, un pueblo de origen y, a veces, un derecho. Es el mismo camino que muchos continúan después con el turismo de raíces, viajando por primera vez al lugar exacto del que salió la familia. Y no son pocos los que, después de ese viaje, piden ayuda para buscar una casa en el mismo pueblo del que partió el bisabuelo.
¿Qué significa el 2 de junio para quien está tramitando la ciudadanía?
Aquí hay un contrapunto que merece decirse con honestidad. El 2 de junio celebra una Italia que se funda en una elección, no en una descendencia: la república nació porque personas concretas votaron, no porque heredaran nada. Para quien está recorriendo el camino de la ciudadanía italiana por descendencia, es una idea útil, porque desplaza el foco del árbol genealógico al vínculo cívico que se está pidiendo.
Conviene además ser claro sobre el estado actual del iure sanguinis. El Decreto-ley 36/2025 restringió el reconocimiento de la ciudadanía italiana por descendencia, y el procedimiento no es rápido ni está garantizado: depende de los documentos que se logren reunir, de su coherencia y del encaje del caso concreto en la normativa vigente. Ningún acto consular del 2 de junio anticipa un resultado, y desconfíe de quien lo presente así.
Lo que sí puede hacerse es empezar bien, y empezar bien significa trabajar sobre los papeles antes que sobre las expectativas: partidas de nacimiento, matrimonio y defunción, actas parroquiales, registros de emigración. La guía sobre cómo buscar a un antepasado italiano explica ese orden. Y si el reconocimiento no resulta viable, existen otras vías legales de residencia, desde la residencia electiva hasta las visas de trabajo o de estudio: el objetivo de vivir en Italia no depende de una sola puerta.
Preparamos el expediente de la visa de residencia electiva: requisitos de ingresos, vivienda, cobertura sanitaria y cita consular.
Una elección que sigue exigiendo algo
El 2 de junio no celebra una conquista. Celebra una pregunta que sigue abierta: qué país queremos ser. En 1946 los italianos la enfrentaron por primera vez como hombres y mujeres libres, después de veinte años de dictadura y de una guerra que había partido el país. En una sola papeleta pusieron no solo una preferencia entre monarquía y república, sino la idea de que el poder debe subir desde abajo, desde el voto de cada ciudadano.
De aquella papeleta salió la Italia en la que se vive hoy: la constitución, los derechos, la forma misma del Estado. Y salió también la Italia que se reconoce más allá de sus fronteras, en las comunidades que cada 2 de junio, de Nueva York a Melbourne y de Buenos Aires a São Paulo, se reúnen para recordar de dónde vienen.
Conclusión
Esta fecha habla incluso a quien nunca ha vivido en Italia pero lleva su apellido. Entender qué se conmemora el 2 de junio no es un ejercicio de historia: es el primer paso para reconocer que aquella elección, de algún modo, también le pertenece, y que la pregunta de 1946 —quiénes queremos ser— sigue interpelando a quien hoy piensa en instalarse allí.
Si esa reflexión se está convirtiendo en un plan concreto, el camino siguiente es documental y administrativo, y conviene recorrerlo con orden. Puede empezar por las lecturas que explican el país —hay una selección de libros para entender Italia— y seguir por los pasos prácticos del traslado.
- Ministerio del Interior — Archivo histórico de las elecciones (Eligendo) — Resultados oficiales del referéndum institucional del 2 y 3 de junio de 1946, área Italia.
- Presidencia de la República — Quirinale — Página institucional sobre la Fiesta de la República y el programa de la jornada.
- Senado de la República — La Constitución — Texto de la Constitución italiana, en vigor desde el 1 de enero de 1948.
- Treccani — Festa della Repubblica — Contexto histórico de la fiesta nacional y de sus cambios de calendario.
- Ministerio de Defensa — Eventos — Plataforma de acreditación para las tribunas del desfile de la Via dei Fori Imperiali.
- Ministerio de Asuntos Exteriores — Italianos en el extranjero (AIRE) — Registro de los ciudadanos italianos residentes fuera de Italia y red consular.
- Musei Italiani — Aperturas gratuitas de museos estatales y parques arqueológicos en las jornadas nacionales.
- Ministerio del Interior — Portal institucional con la normativa sobre ciudadanía y residencia.
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Preguntas frecuentes
Porque el referéndum institucional se celebró los días 2 y 3 de junio de 1946, cuando los italianos eligieron la república en lugar de la monarquía. La Ley 260/1949 fijó el 2 de junio como fiesta nacional en calidad de fecha de fundación de la República —no, como suele leerse, por ser el primer día de la votación—, que fue además la primera consulta de alcance nacional con voto femenino.
El 25 de abril es el Día de la Liberación y recuerda el final de la ocupación nazifascista en 1945. El 2 de junio celebra el nacimiento de la república a través del referéndum de 1946. Son dos fiestas cívicas distintas: la primera conmemora una liberación militar y política, la segunda una decisión tomada en las urnas.
El 2 de junio es feriado nacional: las oficinas públicas, los bancos y las escuelas están cerrados, y muchos comercios aplican horario festivo. Los museos estatales y los parques arqueológicos, en cambio, abren gratuitamente al público, y los jardines del Quirinale suelen abrirse a las visitas. Conviene reprogramar cualquier trámite previsto para ese día.
El primer desfile se celebró en 1948, pero en la piazza Venezia y en forma estática; la Via dei Fori Imperiali es la sede del desfile desde 2001, y solo en 1950 la parada entró de forma estable en el protocolo de la fiesta. En 1977 la fiesta se trasladó al primer domingo de junio por razones económicas, y en 2001 el presidente Carlo Azeglio Ciampi la restableció de forma permanente el 2 de junio, con el desfile en su formato actual.
En una votación nacional, sí: el referéndum del 2 de junio de 1946 fue la primera consulta de alcance nacional con voto femenino. Ya habían votado unos meses antes, en las elecciones municipales de la primavera de 1946, después de que el derecho al voto se reconociera por decreto el 1 de febrero de 1945.
Las plazas en las tribunas de la Via dei Fori Imperiali requieren acreditación a través de la plataforma del Ministerio de Defensa (eventi.difesa.it). Quien no obtenga asiento puede seguir el desfile desde las zonas públicas habilitadas a lo largo del recorrido. Conviene llegar temprano, porque los accesos al centro se controlan desde primera hora.
Sí. Los consulados generales y los Institutos Italianos de Cultura de países como Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Chile, Perú y México organizan recepciones, conciertos y actos abiertos a la comunidad italiana y a sus descendientes. Para muchas familias es la cita anual en la que la pertenencia italiana se vuelve visible y compartida.
No tiene efectos jurídicos: es una jornada conmemorativa y además feriado, por lo que las oficinas consulares y municipales están cerradas. Su valor es simbólico: recuerda que la república italiana nació de una elección y no de una herencia. El reconocimiento por descendencia sigue su propia normativa, restringida por el Decreto-ley 36/2025, y depende de la documentación de cada caso.

