Inicio » Todos nuestros servicios » Investor Visa
GOLDEN VISA
Acompañamiento estructurado para inversores extracomunitarios que quieren vivir en Italia
> Servicios relacionados
Planificación fiscal avanzada para grandes patrimonios
Asesoramiento en la estructuración de la inversión y coordinación con banco, notario y asesores locales
Búsqueda de vivienda y llegada práctica a Italia para el inversor y su familia
Servicios para la familia (colegios, sanidad, servicios locales) y apoyo a la reagrupación familiar
Qué es la Investor Visa y a quién le corresponde
La Golden Visa de Italia tiene requisitos y montos definidos por ley; el trámite —nulla osta incluido— lo resolvemos desde Italia.
Si usted tiene la ciudadanía de un país de la Unión Europea —España incluida— no necesita esta visa para vivir o invertir en Italia: le basta con inscribirse en el padrón municipal (anagrafe) acreditando medios suficientes y cobertura sanitaria, según el D.lgs. 30/2007 y la Directiva 2004/38/CE. Si usted es ciudadano de Argentina, México, Chile, Colombia, Venezuela, Uruguay o de otro país fuera de la Unión, esta visa sí le concierne: es la vía que convierte una inversión en Italia en un derecho de residencia para usted y para su familia. Y antes de comprometer capital conviene mirar la tercera vía: si tiene un abuelo o un bisabuelo italiano, puede que ya tenga derecho al reconocimiento de la ciudadanía italiana, y entonces la residencia no habría que comprarla. El DL 36/2025 ha restringido ese reconocimiento y cada requisito debe verificarse caso por caso, pero es la primera comprobación que hacemos con un cliente latinoamericano.
La Investor Visa es una visa nacional de larga duración para ciudadanos extracomunitarios que se comprometen a realizar una inversión significativa o una donación filantrópica en activos considerados estratégicos para la economía y la sociedad italianas. La introdujo la Ley de Presupuestos italiana de 2017 y está regulada por el art. 26-bis del Texto Único de Inmigración.
Es una visa válida durante dos años, fuera del sistema de cuotas anuales (el decreto flussi), y solo puede solicitarla quien acredite la disponibilidad y el origen lícito de los fondos. Las opciones de inversión admitidas son actualmente cuatro:
- al menos 2.000.000 € en títulos de deuda pública italiana
- al menos 500.000 € en una sociedad de capital italiana
- al menos 250.000 € en una startup innovativa italiana (según la definición de la ley italiana)
- al menos 1.000.000 € como donación filantrópica de apoyo a proyectos de interés público (cultura, educación, investigación, patrimonio, gestión migratoria, etc.)
El procedimiento consta de dos etapas principales: primero se obtiene el nulla osta (certificado de no objeción) en línea, a través del portal oficial Investor Visa for Italy del Ministerio de las Empresas y del Made in Italy; después se solicita la visa ante el Consulado de Italia competente por el país de residencia del solicitante.
Una vez que el inversor entra en Italia con la visa, debe solicitar el permiso de residencia para inversores. Ese permiso también dura dos años y es renovable por períodos adicionales de tres años, siempre que la inversión se ejecute dentro del plazo exigido —por regla general, dentro de los tres meses siguientes a la llegada a Italia— y se mantenga durante toda la vigencia del permiso.
El permiso de residencia del inversor otorga derechos similares a los de un permiso por trabajo autónomo, incluida la posibilidad de trabajar o de emprender una actividad empresarial en Italia, aunque no sea obligatorio hacerlo.
Además, a diferencia de la mayoría de los permisos de residencia, la Investor Visa y su permiso disfrutan de un requisito de permanencia más flexible: durante los primeros cinco años no se exige una residencia continuada como condición para la renovación. Eso sí, la presencia física sigue siendo necesaria para los actos del procedimiento —solicitar y renovar el permiso—, y la inversión que da acceso al permiso debe mantenerse.
Qué podemos hacer por usted
Para la Investor Visa, Impatria ofrece un servicio completo que acompaña al cliente desde la evaluación inicial de elegibilidad hasta la expedición del permiso de residencia para inversores, con una gestión coordinada de los aspectos legales, fiscales, bancarios y operativos.
-
Evaluación del caso — análisis inicial de su perfil Analizamos el origen y la estructura de los fondos, los objetivos de la inversión, el horizonte temporal y la composición familiar. Con eso verificamos si la Investor Visa es realmente la opción más adecuada o si conviene considerar alternativas: otros tipos de visa, estrategias combinadas o —cuando existe un ascendiente italiano— el reconocimiento de la ciudadanía.
-
Consulta legal (45 minutos) con un abogado de extranjería La consulta legal define la estrategia de presentación en el portal oficial Investor Visa for Italy, aclara qué documentación se exige, qué compromisos de inversión hay que asumir y qué plazos son realistas. El Comité que evalúa las solicitudes trabaja sobre expedientes documentales: la calidad de la carpeta pesa tanto como el monto.
-
Consulta fiscal (30 minutos) sobre residencia y regímenes favorables La consulta fiscal se centra en la planificación de la residencia y en los regímenes favorables para grandes patrimonios, incluida —cuando procede— la opción de impuesto sustitutivo para nuevos residentes fiscales italianos. Desde el 1 de enero de 2026, y en virtud de la L. 199/2025, ese impuesto sustitutivo asciende a 300.000 € anuales sobre las rentas de fuente extranjera, más 50.000 € por cada familiar incluido en el régimen.
-
Apoyo en la elección y la estructuración de la inversión admisible No todas las inversiones que cumplen el monto cumplen también la definición legal. Le ayudamos a elegir el instrumento —deuda pública, sociedad de capital, startup innovativa o donación— y a estructurarlo de modo que resista la verificación del Comité y la del consulado.
-
Preparación del nulla osta y apoyo en la solicitud de visa Esta fase incluye la carga de la solicitud en el portal oficial, la coordinación con los profesionales locales que hagan falta —bancos, notarios, asesores financieros— y la preparación del expediente para el consulado. Después de la entrada en Italia, el acompañamiento continúa hasta la ejecución efectiva de la inversión dentro del plazo y hasta la expedición del permiso de residencia.
-
Interlocución con el Comité Investor Visa y con el Consulado de Italia
-
Asistencia con el codice fiscale (número de identificación fiscal italiano) y con el permiso de residencia para inversores
Para empezar a trabajar en su Investor Visa solemos pedirle:
- pasaporte en vigor
- indicación preliminar del tipo y del monto de inversión elegidos
- documentación que acredite la disponibilidad y el origen lícito de los fondos, con prueba de que pueden transferirse a Italia
- extractos bancarios y panorama de las principales cuentas financieras
- CV actualizado y una descripción breve de su perfil personal y profesional
- certificado de antecedentes penales y declaración de ausencia de condenas relevantes en los últimos diez años
- datos de los familiares que quiera incluir en el plan de traslado
La lista se personaliza después según el tipo de inversión —deuda pública, sociedades, startups o donación filantrópica— y según los requisitos concretos del consulado competente.
Preguntas frecuentes
La visa puede concederse a quien se compromete a realizar una de estas inversiones mínimas en Italia: 2 millones de euros en títulos de deuda pública, 500.000 € en una sociedad de capital italiana, 250.000 € en una startup innovativa o 1 millón de euros como donación filantrópica destinada a proyectos de interés público en ámbitos como la cultura, la educación, la investigación, el patrimonio cultural o la gestión migratoria. Los umbrales y las categorías los fija la ley y los recoge el Ministerio de las Empresas y del Made in Italy en el portal oficial del programa.
La visa permite la entrada en Italia y es válida durante dos años. Tras la entrada, el titular solicita el permiso de residencia para inversores, también de dos años, renovable por otros tres, siempre que la inversión se realice dentro del plazo exigido —por lo general, dentro de los tres meses siguientes a la entrada en Italia— y se mantenga durante toda la vigencia del permiso. Si la inversión se deshace, el permiso decae.
Sí. El permiso de residencia para inversores, previsto en el art. 26-bis, concede a su titular los mismos derechos que un permiso por trabajo autónomo, incluida la posibilidad de desarrollar una actividad laboral o empresarial en Italia, sin que ello sea obligatorio. Dicho de otro modo: el inversor puede limitarse a mantener la inversión, o puede además trabajar o emprender en el país.
La Investor Visa y su permiso de residencia disfrutan de un régimen más favorable que otros permisos: la norma prevé expresamente que, durante los primeros cinco años, no se exige una permanencia continuada como condición para la renovación. Ahora bien, la presencia física sigue siendo imprescindible para presentar y renovar el permiso, la inversión debe ejecutarse dentro del plazo previsto y debe mantenerse durante toda la duración del permiso.
Sí, y muchos solicitantes lo evalúan. El régimen de nuevos residentes del art. 24-bis TUIR permite sustituir la tributación ordinaria de las rentas de fuente extranjera por un impuesto anual fijo, siempre que se traslade la residencia fiscal a Italia y se cumplan los requisitos —entre ellos, no haber sido residente fiscal en Italia durante al menos nueve de los diez períodos anteriores—. Para las opciones ejercidas desde el 1 de enero de 2026, la L. 199/2025 fija ese importe en 300.000 € anuales, con 50.000 € por cada familiar incluido. Es una herramienta pensada para patrimonios y rentas extranjeras significativas y debe valorarse caso por caso dentro de una consulta fiscal.
El programa Investor Visa for Italy está abierto, en general, a ciudadanos extracomunitarios que cumplan los requisitos legales. Sin embargo, en aplicación de las recomendaciones de la Unión Europea, está suspendido para ciudadanos rusos y bielorrusos: así lo dispuso la ordenanza del Presidente del Comité del 14 de julio de 2023, en cumplimiento de la Recomendación C(2022) 2028 de la Unión Europea. Una nota del Ministerio de Asuntos Exteriores del 20 de marzo de 2024 extendió la suspensión a quienes tengan doble pasaporte, siendo uno de ellos ruso o bielorruso.
> Servicios relacionados
Planificación fiscal avanzada para grandes patrimonios
Asesoramiento en la estructuración de la inversión y coordinación con banco, notario y asesores locales
Búsqueda de vivienda y llegada práctica a Italia para el inversor y su familia
Servicios para la familia (colegios, sanidad, servicios locales) y apoyo a la reagrupación familiar
¿Es este el camino adecuado para usted?
Si tiene capital disponible, quiere una residencia europea sin obligación de permanencia continuada durante los primeros cinco años y necesita que alguien estructure la inversión y sostenga el expediente ante el Comité y ante el consulado, esta es su vía.